Email´s not dead

Durante los últimos años, a partir del surgimiento de las redes sociales han abundado los pronósticos que anunciaban la inminente desaparición del correo electrónico.

Estas anticipaciones demostraron no tener demasiado sustento. Por el contrario, el análisis de los datos estadísticos más recientes parece demostrar que el email sigue siendo una herramienta irreemplazable y que aún tiene muchos años de vida por delante.

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Según un estudio de Radicati Group inc, el número total de cuentas de email llegó a 4.116 millones en abril de 2014 y se estima que seguirá creciendo en promedio un 6% anual durante los próximos años, alcanzando unas 5235 millones de cuentas para el 2018.

 Crecimiento cuentas de email 2013 a 2018

Esta tendencia podría explicarse de muchas formas. Aquí planteamos tres hipótesis:

1 – El email es una herramienta de trabajo insustituible

El e-mail es la principal vía de comunicación en el ámbito laboral y para muchos es también la principal herramienta con la que trabajan. Durante 2013 la mayor parte del tráfico de correo electrónico se generó en empresas, con más de 100.000 millones de correos enviados y recibidos por día. En lo que va de 2014 el número de emails diarios en ese ámbito trepó a 108.700 millones (Fuente: Radicati Group Inc.)

Este escenario debe ser tenido en cuenta por quienes hacemos email marketing. Las tasas de apertura y otros indicadores crecen claramente en días laborables y decrecen durante fines de semana y feriados. Mucha gente lee newsletters o revisa emails transaccionales dentro de su horario laboral. En algunos casos estas tareas pueden ser parte del trabajo: mantenerse actualizado en temas de su especialidad, suscribirse a un servicio en línea que necesita la empresa o imprimir las reservas de un viaje de negocios para un jefe. En otros casos probablemente no: trabajo, ocio y vida social tienden a mezclarse en el entorno de Internet y aún más en dispositivos móviles.

2 – El email es un requisito para utilizar otros servicios

Si bien es cierto que las redes sociales, la mensajería instantánea, los SMS han ido desplazando al correo electrónico como medio para interactuar con amigos y familiares, según el mismo estudio, las cuentas de email personales aún representan el 76 % del total y su número también sigue creciendo.

Esta aparente contradicción se explicaría por el hecho de que tener una cuenta de email sigue siendo un requisito para registrarse en la mayoría de los servicios en línea, Facebook y Twitter incluidos. También es requerido para realizar compras on-line y para todo tipo de gestiones ante organismos del Estado, Bancos o empresas proveedoras de servicios. De hecho nuestra dirección de correo electrónico funciona como una suerte de documento de identidad en la web.

En los más jóvenes esta necesidad es determinante: Muchos adolescentes casi no utilizan el email y obtienen una cuenta sólo para acceder a las redes y a los juegos en-línea. Sin embargo, a medida que avanzan en sus estudios, el email crece en importancia y, para llegar al mercado laboral, se vuelve prácticamente imprescindible. Si hasta ese momento no lo habían utilizado, deberán aprender a hacerlo para conseguir y mantener un empleo. Por lo tanto, proyectar las preferencias actuales de un adolescente de 14 años a lo que hará cuando llegue a la edad adulta sería un error.

3 – El email es libre y no depende de una sola empresa

El email es un sistema libre, distribuido y descentralizado, tal como se explica muy bien en este artículo.

Si bien hay grandes jugadores cuyas decisiones tienen impacto global (Gmail, Hotmail/Outllook.com, Yahoo), para las empresas no es lo mismo el email que Facebook o cualquier otra red social, cuyos sistemas son cerrados y manejados por un único proveedor. Esto es clave a la hora de analizar por qué a las empresas ni se les cruza por la cabeza dejar de utilizar el email para sus comunicaciones importantes.

El email está vivo, pero está cambiando…

Este artículo no pretende negar los grandes cambios que se están produciendo en la forma de comunicarnos a partir del crecimiento de las redes sociales, pero por sobre todas las cosas a partir de la adopción cada vez mayor de dispositivos smartphones y tablets, que reemplazan en buena medida a las computadoras personales (PC) como medio para visualizar y enviar correo electrónico. También, tal como lo resaltamos en el reciente artículo sobre los emails automáticos, el email marketing necesita cambiar hacia un mayor grado de personalización y automatización, para llegar a cada individuo, con la información que necesita y en el momento oportuno.